INGLATERRA ME HIZO, de Peter Duffell: Una gris adaptación

(c) 2007 by J.C. Planells
 
Dicen que a falta de pan, buenas son tortas. En este caso, se podría pensar que puesto que la edición castellana de la novela de Graham Greene England Made Me, editada en su día como Inglaterra me hizo así, es inencontrable incluso de segunda mano desde hace años y no parece se vaya a reeditar, podríamos consolarnos con esta versión cinematográfica. Pues no. Esta película, realizada en 1973, es un film gris, aburrido y carente de la menor garra. Aunque, siendo justos, hay que decir que la novela de Greene no es precisamente una de las mejores suyas. Publicada en 1935, no es un thriller, aunque acabe como tal, sino más bien un estudio de personajes en conflicto, aunque narrada con exceso de circunloquios y morosidad. Redimida por un memorable final, queda como una novela menor, voluntariosa, interesante, pero que pudo ser mucho mejor.
El film, como he dicho, se rodó en 1973, y podría muy bien titularse Cabaret II, puesto que parece bastante evidente que los productores se lanzaron deprisa y corriendo a realizarla, al ver el éxito mundial del film de Bob Foose, echando mano del libro de Greene para tratar de conseguir un taquillazo (se necesitaba ser ingenuo para esperar eso con tan pobres resultados artísticos, y desde luego no se consiguió: el film fue olímpicamente ignorado). Comparte con el mencionado film de Fosse el protagonismo de Michael York en un papel de resonancias algo similares; la sexualidad turbia a ratos; el nazismo creciente de fondo (Cabaret se situaba a inicios de la década de 1930, y el film de Duffell en 1935, avanzando algo la fecha en que situaba Greene la acción de su novela, en los años veinte); incluso la manera de fotografiar los planos de exteriores, con los uniformados de las SS paseando y mezclados entre la gente… La única diferencia es que no hay canciones ni está Liza Minnelli. También podría decirse que otra diferencia es que Duffell no es Fosse, pero eso es innecesario decirlo: Duffell es un don nadie total y absoluto. Director de series televisivas con alguna rara incursión en cine –ésta es una de ellas–, muestra una manera anodina de rodar, sin arte, sin profundidad, sin nervio, sin nada. La película no desarrolla una historia, sino que se arrastra penosamente hasta que llega al final. Que Duffell haya coescrito la adaptación cinematográfica no ayuda en nada, ciertamente, y su mayor "logro" es situar la acción en Alemania en lugar del país nórdico en que lo situaba Greene, y dejar más patente la presencia del nazismo al avanzar la historia unos años del tiempo en que la encuadraba Greene, con lo que así adquiere mayor importancia algo que el novelista sólo insinuaba muy al fondo de su historia, como elemento puramente secundario. Pero, claro, como he dicho, se trataba de explotar el filón de Cabaret, haciendo un film que más parece una exploitation, aunque no sea italiano.
La pobreza de la película es aún mayor cuando si se piensa en el tratamiento que recibe un personaje tan interesante en la novela como es Erik Krogh, un poderoso y temible industrial, hombre misterioso y turbio, que aparece interpretado por un vulgar Peter Finch, y convertido simplemente en un señor malhumorado y siempre serio. Inesperadamente, Michael York está muy bien en su papel de Anthony Farrant, un joven tarambana, un inútil que pretende vivir a costa de su hermana Kate (una correcta Hildegard Neil), secretaria y amante de Krogh, porque sus "ideales" no le llevan a parte alguna. Digamos de pasada que la relación incestuosa entre Anthony y Kate era mucho más perceptible en la novela de Greene que en el film, donde se limita a un beso apasionado de Kate a Anthony para evitar que él diga algo que le va a perjudicar, y a una escena, la única interesante del film: al principio, cuando Anthony acaba de llegar a Alemania, entabla amistad con dos inglesitas como él y se sienta a su mesa; les dice que está esperando a su hermana, que vendrá a buscarle, y en cuanto la divisa, corre a saludarla. Las dos chicas inglesas se marchan y él se queda perplejo cuando se dispone a presentarles a su hermana y ve que se han ido: es la manera más clara, creo yo, de demostrar que ellas sí se han dado cuenta de que ese joven agradable parece mucho más interesado en su hermana que en dos chicas guapas y solteras con las que ha empezado a charlar… Pero, ah, esto es algo que sólo el lector de la novela interpretará, y me temo que la poca finura de Duffell ni siquiera previó esa interpretación de la escena…
Por lo demás, el film transcurre entre lo aburrido, lo lamentable y lo frustrante. Aunque, como he dicho, la novela no pasa de muy discreta, el film empobrece las mejores escenas de ella: la partida de cartas final, la muerte de Anthony… Por no mencionar, claro, todas y cada una de las escenas con Peter Finch haciendo de Krogh, al extremo de que quien no conozca la novela se preguntará qué pinta ese tipo en la historia y por qué algunos parece como si le temieran.
 

Acerca de jcplanells3

Escritor. Barcelona, 1950. Véase en el epígrafe "bibliografía" de este blogzine la relación de mis trabajos publicados en papel: novelas, relatos y otros textos, así como en algunos sites de internet. Véase en el epígrafe "índices" del blog lo publicado en este blog, en los apartados de "artículos y ensayos" y "narrativa", desde diciembre de 2005.
Esta entrada fue publicada en Cine y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Please log in using one of these methods to post your comment:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s